jueves, 28 de agosto de 2008

Poetas Olvidados: Leon Felipe

"Los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino"

Leon Felipe es uno de los tantos literatos olvidados y que "el ghetto" trata de rescatar. Nacido en 1884 en el pueblo Zamorano de Tabara, España (su verdadero nombre era Felipe Camino Galicia de la Rosa), perteneció a una burguesía acomodada. Estudió farmacia aunque renunció muy pronto a esa vida que él consideraba monótona y en cierto sentido privilegiada para ejercer su libertad embarcándose en aventuras que le acercaran a sus semejantes. Viajó por su país como actor de una compañía ambulane; pasó tres años en prisión, acusado de haber realizado un desfalco; se radica mas tarde con su primer amor, una mujer peruana en la ciudad de Barcelona y al poco tiempo se separa y decide volver a la capital ya con la idea de dedicarse de pleno a la poesía. En Madrid vive una bohemia y miserable vida que le lleva incluso a pasar algunas noches en las antiguas pensiones donde se permite dormir a los menesterosos sentados en un banco y apoyando la cabeza en una soga que sueltan a primera hora de la mañana. Versos y oraciones de caminante es su primer libro de poemas. Tarda poco en iniciar sus caminos fuera de España: Solicita un empleo en los hospitales de Guinea y se embarca para la isla de Elobey. Allí permanece tres años para volver a España por poco tiempo nuevamente y embarcarse, esta vez, hacia América. Se dedica a la enseñanza en México, actividad que recuerda la de Antonio Machado, al que siempre consideró su maestro. Conoce a Berta Gamboa, profesora también, con quien se casa. El matrimonio pasa a vivir a Norteamérica, donde traduce a Waldo Frank y a Walt Whitman y escribe un largo poema titulado "Drop a star". Al estallar la guerra civil española en 1936 vuelve a su tierra, totalmente identificado con el gobierno republicano y constitucional amenazado entonces por el levantamiento militar del general Franco. Su experiencia es desgarradora. En 1938 huye del bando nacional y se exilia definitivamente en México. Es cuando escribe "Español del éxodo y del llanto". Despues de una larga vida enfrentándose a las mas grandes injusticias a través del verbo, fallece en Mexico en 1968. Sin dudar, ha sido uno de los mejores intérpretes del sentimiento español y sin embargo, a León Felipe no se le ha llegado a reconocer el innegable valor de su obra. Duro en su poética, honesto, ruidoso contra y a favor del mundo; poeta que se ha levantado en clara rebeldía contra la injusticia, el abuso y la falta de solidaridad, hoy el ghetto lo desempolva de esta manera:

QUE PENA!

¡Qué pena si este camino fuera de muchísimas leguas
y siempre se repitieran
los mismos pueblos, las mismas ventas,
los mismos rebaños, las mismas recuas!

¡Qué pena si esta vida tuviera
-esta vida nuestra-
mil años de existencia!
¿Quién lo haría hasta el fin llevadera?
¿Quién la soportaría toda sin protesta?
¿Quién lee diez siglos en la historia y no la cierra
al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha?
Los mismos hombres, las mismas guerras,
los mismos tiranos, las mismas cadenas,
los mismos farsantes, las mismas sectas
¡y los mismos, los mismos poetas!

¡Qué pena,
que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!